Cuando introducimos el término
intolerancia a la fructosa en un ambiente médico, este crea mucha controversia.
Hay especialistas que creen en ella y otros que las cuestionan.
Por eso, para comenzar este escrito,
quiero hacer cuatro preguntas:
- ¿Qué entendemos por intolerancia a la fructosa?
- ¿Existe realmente la intolerancia a la fructosa?
- ¿Por qué no creen en ella algunos especialistas?
- ¿Deberíamos cambiarle el nombre?
Estas preguntas, las trataré de ir
contestandoa lo largo de este post.
Para empezar, quiero explicar lo que yo
entiendo por intolerancia a la fructosa y para ello, voy a exponer una serie de
características que la conforman, para que ustedes puedan comprender lo que
quiero decir.
A) Sabemos que
hay un número de personas que cuando comen determinados alimentos como:
- Verduras, hortalizas y frutas
- Cereales y semillas
- Legumbres
- Frutos secos
- Polioles
Van a sufrir una serie de síntomas digestivos y extradigestivos, que les
condicionan su calidad de vida. Entre ellos tenemos:
- Síntomas digestivos.
Entre los más característicos tenemos:
- Distensión o hinchazón abdominal.
- Dolor o molestias abdominales.
- Ruidos intestinales.
- Eructos.
- Flatulencias.
- Diarrea.
- Estreñimiento
- Diarrea-Estreñimiento.
- Náuseas, vómitos.
- Dolor o molestia anal.
- Acidez.
- Síntomas extradigestivos.
Estos puedes ser de muy diferentes
tipos, entre ellos podemos encontrar:
- Fiebre
- Cefaleas
- Depresión.
- Insomnio.
- Cansancio.
- Sensación de frio.
- Disminución de la capacidad de concentración y de atención.
- Llagas y ulceras en la lengua.
- Queilitis, glositis
- Picores de piel sin causa alérgica.
- Diferente tipo de dermatitis.
- Sequedad de piel y/o mucosas.
- Caída de pelo.
- Debilidad de las uñas.
- Alteraciones menstruales, incluso desaparición de esta.
- Dolores articulares (tipo artritis reactiva...).
- Dolores musculares.
- Contracturas frecuentes de espalda (cuello, lumbar, ciática...), e incluso mandíbula.
- Problemas de índoles urológicas como aumento de la frecuencia y urgencia miccional con cultivo negativo de orina.
- Alteraciones de la libido en ambos sexos y de la erreción en los hombres.
B) Hoy sabemos
que muchos de nuestros alimentos tienen sustancias que no podemos digerir. Esto
no ocurre porque nuestro organismo esté enfermo, esto pasa porque no tenemos
las enzimas necesarias para poder digerirlos.
Entre esas sustancias se encuentran:
- La fibra soluble
- La fibra insoluble
- El almidón resistente
- Los polioles
- Las gomas
Estas sustancias, pueden estar de forma
natural en nuestros alimentos, o pueden ser añadidos por la industria
alimentaria. Pero es necesario recordar que también las podemos encontrar en
nuestros medicamentos y en productos de higiene personal. Recordar que los
polioles son carbohidratos hidrogenados.
Es importante saber que las sustancias
que no se pueden digerir, seguirán su camino hasta llegar al intestino grueso.
Cuando llegan allí, surge una pregunta, ¿sirven para algo? La contestación es
fácil, para alimentar a nuestra microbiota.
C) ¿Pero qué es la microbiota?
Cuando estamos en el
vientre de nuestra madre, nuestro aparato digestivo es estéril, pero cuando
nacemos la cosa cambia. En el momento del parto, muchos microorganismos
unicelulares van a empezar a entrar en él.
La primera exposición
está relacionada con la flora vaginal y fecal de nuestra madre. Después, la
lactancia será otro camino. En unos tres años, todo el aparato digestivo será
colonizado por estos microorganismos unicelulares. Entre los que tenemos:
- Bacterias.
- Hongos.
- Arqueas.
- Virus.
En condiciones
normales, estos seres unicelulares, vivirán en armonía con su huésped. Pero
para ello, necesitarán ser alimentados y a cambio producirán una serie de
sustancias beneficiosa para su huésped. Recordar que en nuestro intestino
grueso habitan mas de 1.200 especies de bacterias. en numero de trillones y con
un genoma mas complejo que el genoma humano. A este genoma es lo que conocemos
como microbioma.
Las sustancias que no
podemos digerir por falta de enzimas, serán su alimentación. Excepto la fibra
insoluble, que apenas sufrirá modificación y saldrá con las heces.
Las bacterias podrán
utilizar estas sustancias porque tienen las enzimas necesarias para ello. Este
proceso se conoce como fermentación y a través de él conseguirán la energía
necesaria para su actividad.
En este proceso se
producirán unas series de sustancias beneficiosas para nosotros, entre las que
tenemos:
- Ácidos grasos de cadena corta (acético, propiónico, butírico)
- Ácido láctico
- Peróxido de hidrógeno
- Algunas vitaminas (Vitamina K)
- Sustancias bacteriostáticas
- Otras sustancias
- Así como algunas calorías extras.
Me gustaría recordar
que el ácido butírico es el alimento de las células que conforman la mucosa del
intestino grueso, de aquí la importancia de que haya una cantidad adecuada de
este.
Pero además se
producirán también gases, tales como hidrógeno, metano y anhídrido carbónico.
Estos procesos fermentativos
que son bien tolerados por las personas sanas, en los pacientes con esta
intolerancia, no lo son, y serán los responsables de muchos de los síntomas
digestivos que tienen estos pacientes.
¿Pero por qué ocurre
esto? Porque estos tienen un aumento de la sensibilidad intestinal.
Es importante recordar
que los gases que se producen a nivel intestinal, por los procesos
fermentativos, son eliminados por los eructos y las flatulencias. Pero sin
olvidar que hay una parte que atravesará la mucosa intestinal y pasarán a la
circulación sanguínea. El sistema venoso los llevará a los pulmones, desde
donde saldrán a través del aire que espiramos. En este hecho se basara los test
de alientos de aire espirado.
D) Ahora quiero introducir tres palabras, enterocitos, microvellosidades
intestinales y transportadores proteicos de membrana.
1. Enterocitos.
Como ustedes saben, el intestino delgado es como un tubo hueco con unos
cuantos metros de longitud. Si cogemos una tijera, y lo cortamos en sentido
longitudinal y luego lo abrimos, lo primero que ven ustedes es lo que se conoce
como mucosa intestinal. Esta está formada por la unión de unas células que
llamamos enterocitos. Luego estos son los que forman la primera capa del
intestino delgado desde dentro hacia fuera, y que se llama mucosa intestinal. La mucosa intestinal junto con el moco que la cubre, forman la primera barrera que intenta aislar el contenido intestinal del resto de nuestro organismo. Cuya integridad es fundamental para mantener aislado el contenido intestinal del resto de nuestro cuerpo.
2.
Microvellosidades intestinales.
En la imagen de abajo
se puede ver la representación esquemática de un enterocito, y de la parte
superior (apical), de este salen como unas prolongaciones. Estas se conocen
como microvellosidades intestinales. Es importante recordar que su integridad
es fundamental para los procesos de digestión y absorción de alimentos. Si su
integridad no está conservada, estos procesos pueden fallar.
3. Transportadores
proteicos de membrana.
En las
microvellosidades de los enterocitos, hay unos trasportadores, que yo los
comparo con un taxi, el cual nos sirve para ir de un sitio a otro. Los
trasportadores de las microvellosidades harán lo mismo, transportarán algo de
un sitio a otro. Y ese “algo” son los monosacáridos que se producen cuando se
digieren ciertos carbohidratos, o cuando ya llegan como tales, y estos son,
glucosa, fructosa y galactosa. Y los van a trasportar desde la luz intestinal
al interior del enterocito.
Estos taxis que están
incrustados en las microvellosidades, los conocemos como trasportadores
proteicos de membrana. Podemos encontrar
dos tipos diferentes, una en la parte superior o zona apical del enterocito, y
otro en la zona basolateral de estos. Y son:
- SLGT1.............
Glucosa y galactosa..... zona apical
- GLUT5............ Fructosa y Sorbitol...... zona apical
- GLUT2............. Glucosa, galactosa y fructosa.... zona basolaterales
Abajo una foto representativa de un enterocito mostrando lo anteriormente descrito.
E) Hoy sabemos que el
GLUT5, está codificado por un gen, llamado SLC2A5. Si este gen sufriera alguna
alteración, esta proteína no sería codificada adecuadamente y su presencia a
nivel de las microvellosidades estaría alterada en algún sentido y su misión se
vería alterada. Es lo que podríamos llamar intolerancia a la fructosa primaria. De momento no conocemos ninguna alteración de este gen y por consiguiente no sabemos diagnosticarla. Pero algunos pacientes podrían padecerla. Si no te encuentra ninguna causa que determine tu intolerancia puedes pensar en esta causa. Valorar antecedentes familiares.
Lo que conocemos hoy en día, es que procesos inflamatorios crónicos a nivel de la mucosa intestinal, producen una disminución de la capacidad de trasporte del GLUT5, posiblemente por una disminución de su número, lo que provoca que la fructosa y el sorbitol que se produce o llega a este nivel (intestino delgado) no pueda ser introducidos en el interior del enterocito. Es lo que conocemos como intolerancia a la fructosa secundaria o adquirida.
Como sabemos, lo que
no es absorbido continúa su camino hacia el intestino grueso, y a este nivel
las baterías los fermentarán y se producirán gases. Ya explicamos antes lo que
ocurre.
F) A nivel del intestino delgado se producen una serie de enzimas que contribuyen a digerir los disacáridos que llegan o se producen a este nivel. Estas enzimas se llaman disacaridasas y son producidas por células del intestino delgado.
Entre ellos tenemos:
Estas enzimas se
quedan ancladas en la superficie de las microvellosidades de los enterocitos,
para llevar acabo la rotura de los disacáridos en monosacáridos, y su posterior
absorción por los enterocitos.
Recordar que la trehalasa áctua sobreo un disacárido llamado trehalosa que solo encontramos en las setas. De aquí que muchas veces hay pacientes que no pueden tolerar esta por una disminución de esta.
Pero además de las disacaridasas hay
otras enzimas que se producen a nivel del intestino delgado, como son la
amilasa que sirve para digerir el almidón y la diaminooxidasa que degrada la
histamina. Un déficit de amilasa pueden producir que parte del almidón no pueda
ser usado y siga su camino hacia el intestino grueso, contribuyendo aún mas a
una disminución de la capacidad de digerir y asimilar carbohidratos.
Por otra parte una disminución de la diaminooxidasa
dará lugar a que parte de la Histamina, que se libera cuando digerimos nuestros
alimentos, no pueda se degradada y entre como tal en el torrente sanguíneo,
dando lugar a un cuadro denominado déficit de DAO. El cual puede producir
síntomas extradigestivos muy característicos, como cefaleas y urticaria, así como digestivos.
Pero un factor que no debemos olvidar
es que el deterioro que pueden sufrir las microvellosidades de los enterocitos
puede determinar que las disacaridasas no queden ancladas a este nivel y por
ello no pueden llevar a cabo su función. Pero también los procesos
inflamatorios que afectan a la mucosa intestinal pueden producir una
disminución de estas enzimas.
A nivel del intestino delgado hay unas
células llamadas calciformes, que son las productoras del moco que cubre la
mucosa del intestino, cuya misión es protegerla. En los procesos inflamatorios
este moco puede aumentar e impedir que los disacáridos se pongan en contacto con
las disacaridasas, con lo cual no son convertidos en monosacáridos y no pueden
ser absorbidos por los enterocitos.
G) Ya antes mencionamos que el GLUT5 no sólo trasportaba la fructosa, sino también al sorbitol, el cual es un poliol. Estos son hidratos de carbono hidrogenados, utilizados como sustitutos del azúcar (sacarosa), debido a su sabor dulce y a su bajo poder calórico. También se les conoce con el nombre de polialcoholes o alcoholes de azúcar. Los podemos encontrar en nuestros alimentos de una forma natural o añadidos por la industria alimentaria y farmacéuticas en sus productos.
Entre los principales polioles tenemos:
1. Sorbitol2. Manitol3. Xilitol4. Isomaltitol5. Lactitol6. Maltitol7. Duclcito8. HAH9. Iditol10. Inositol11. Jarabe de poliglicitol12. Propilenglicol13. Treitol14. Ribitol
Hay que recordar que el resto de los
polioles no tienen un transportador proteico de membrana, como ocurre con el
sorbitol, sino que atravesarán la mucosa intestinal por la diferencia de
concentración, entre la luz intestinal y el interior del enterocito. Influyendo
también en esta entrada en el enterocito su tamaño molecular.
H) Nuestros alimentos nos aportan
macronutrientes y micronutrientes.
Dentro de los macronutrientes están, carbohidratos, lípidos y proteínas. Lo que afecta a esta alteración principalmente son los carbohidratos, dentro de los cuales podemos distinguir varios tipos, polisacáridos, oligosacáridos, disacáridos y monosacáridos. Hay que saber que hay carbohidratos que no podemos digerir por falta de enzimas para hacerlo, y que la fructosa es un carbohidrato.
Estos son realmente, junto con los
polioles, los culpables de la sintomatología de estos pacientes, y el nombre
correcto de estas alteraciones podria ser “Malabsorción a carbohidratos y
polioles”. Dentro de los macronutrientes están, carbohidratos, lípidos y proteínas. Lo que afecta a esta alteración principalmente son los carbohidratos, dentro de los cuales podemos distinguir varios tipos, polisacáridos, oligosacáridos, disacáridos y monosacáridos. Hay que saber que hay carbohidratos que no podemos digerir por falta de enzimas para hacerlo, y que la fructosa es un carbohidrato.
Pero sin olvidar que se puede acompñar de la afectacion de la diaminooxidasa y también de los mecanismos de absorción de las grasas, por diferentes motivos, entre los que tenoemos una desconjugacion de los ácidos biliares.
I) Si la mucosa intestinal sigue siendo
agredida, en un número de pacientes que aún no están bien cuantificado, se produce
lo que se conoce como intestino roto o agujereado. Se caracteriza porque las
uniones entre los enterocitos se rompen y se separan y esta separación permite
que el contenido que hay en la luz intestinal se ponga en contacto directo con
el sistema inmunitario intestinal, que hay a nivel de la lamina propia debajo
de la mucosa intestinal. Lo cual pondrá a este en activación.
Pero además trozos de alimentos sin
digerir pueden entrar en el torrente sanguíneo. Nuestro sistema inmunitario se
pondrá en marcha para destruirlos y ello puede producir procesos de
autoinmunidad.
Este aumento de la permeabilidad puede
ser responsable de muchos de lo síntomas extradigestivos que padecen estos pacientes.
J) Para el diagnóstico de la intolerancia
a la fructosa, tenemos el llamado test de aliento a la fructosa. Este test se
basa en el principio que parte de los gases que se producen a nivel intestinal,
atraviesan su mucosa y llegan al sistema venoso, y de aquí pasa a los
pulmones. Estos serán expulsados al exterior por medio del aire espirado.
Es importante saber que
pasa en una persona normal cuando le damos una solución de fructosa. Esa
llegará al intestino delgado y a través del GLUT5, se absorberá, ya que, al
ser un monosacárido, no tiene que ser digerida, sólo absorbida. Luego ninguna
cantidad debe llegar al intestino grueso. Como esta fructosa no ha sido
fermentada en ningún punto del intestino delgado y grueso, no se producirán
gases. Y cuando te hagan las tomas, en ellas no habrá ni hidrogeno ni metano,
o serán mínimas cantidades. Luego las dos curvas deberán ser más o menos
dos líneas rectas.
Abajo dos fotos, la
primera una representación esquemática del intestino delgado y y del grueso y
la otra un test negativo a la fructosa.
Ahora veamos que pasa en una persona que
tiene problemas para absorber la fructosa porque tiene el GLUT5 alterado. Esta
llegará al intestino delgado y se comenzará a absorber. La cantidad que se
absorba estará relacionada con el daño que tenga el GLUT5. Como aquí la
fructosa sólo es absorbida, no se producirán gases y las curvas de metano e
hidrógeno serán como dos líneas rectas.
La fructosa que no es absorbida seguirá su
camino hasta llegar al intestino grueso, donde la microbiota intestinal que
allí habita, la comenzará a utilizar y producirá gases, entre los que
tendremos, hidrógeno, metano, sulfuro de hidrógeno y CO2. Estos pasarán a la
sangre y llegarán al pulmón y serán expulsados a través del aire espirado, con
lo cual aparecerán en las tomas que corresponden al intestino grueso.
La fructosa tarda unos 90-100 minutos en
llegar al intestino grueso. Un punto importante es que los incrementos se
pueden producir en la curva de hidrógeno, en la de metano o en ambas.
Pongo una curva positiva a fructosa,
llamada curva 2.
Luego con este test podemos comprobar si
hay una disminución de la capacidad de absorción de la a fructosa.
Hay otro test de aliento para ver si la
capacidad de absorber el sorbitol está disminuida.
Cuando un paciente reúne las
características antes descritas lo consideramos intolerantes a la
fructosa/sorbitol o mejor dicho malabsorción fructosa/sorbitol.
K) De lo expuesto hasta aquí, se deduce que la
intolerancia a la fructosa se puede acompañar, de otras intolerancias e incluso
de otras alteraciones alimentarias. Entre ellas tenemos:
o Intolerancia a la lactosao Malabsorción de otros carbohidratoso Déficit de DAOo Malabsorción de grasas y sales biliares
Es importante
recordar que tanto la intolerancia a lactosa como el déficit de DAO, puede
tener una causa genética. Y no serían secundario a los procesos inflamatorios
intestinales. Ya iremos desarrollando estos temas.
L) Sabemos que cuando a estos pacientes le
damos una dieta FODMAP, muchos de estos pacientes evolucionan favorablemente.
Pero sin embargo otros no lo hacen.
La dieta FODMAP consiste, en una primera
fase, en retirar todos los alimentos que puedan contener sustancias que puedan
llegar a nuestro intestino grueso y fermentar. Con ello intentamos controlar
los síntomas para dejar descansar a nuestro intestino. Y en una segunda fase
comenzar a reintroducir los alimentos que habíamos retirado, poco a poco para
ir viendo su tolerancia.
A mi, me gusta distinguir cuatro fases en
la dieta FODMAP, estas son:
o Fase restrictiva
o Fase de reintroducción de alimentos
o Fase de combinación de alimentos
o Fase de mantenimiento.
No es una dieta ideal, pero de momento es el único camino que conocemos.
M) Como dijimos en el apartado
anterior hay pacientes que no evolucionan bien, a pesar de la dieta, y en estos
casos sabemos que esta se va a acompañar por diferentes enfermedades.
De tolo lo
expuesto hasta aquí, podemos hacer la siguiente clasificación de la
intolerancia a la fructosa:
Clasificación de la intolerancia a la fructosa/sorbitol.
Podemos distinguir dos grupos.
1)
Intolerancia a la fructosa primaria.
Alteraciones
del gen SLC2A5 (Valorar antecedentes familiares)
* En la actualidad no podemos
diagnosticar estas posibles alteraciones. Actualmente estamos recogiendo toda
la información que hay sobre el gen SLC2A5.
2)
Intolerancia a la fructosa secundaria o adquirida.
Dentro de esta podemos distinguir dos
grupos.
A) Procesos inflamatorios crónicos
intestinales.
o SIBO/SIIo Parasitosis intestinales· Giardia· Blastocitos· Otroso Helicobacter pylori.o Enfermedad celiaca.o Enfermedad de Chron.o Colitis ulcerosao Colitis linfocíticao Colitis colágenao Gastroenterocolitis eosinofilicao Intoxicación por metales pesadoso Problemas gástricos diversoso Alteraciones de la motilidad intestinalo Alteraciones inmunitariaso Enfermedad de Whipleo Alteraciones de la metilacióno Toma prolongada de AINEo Toma prologada de antibioticoso Enteritis radicao Disbiosis intestinal
B) Infecciones crónicas extradigestivas.
Son causas más raras de intolerancias:
Cuando no encuentre una causas de tu intolerancia puedes pensar en una causa primaria, sin antes descartar procesos infecciosos crónicos intestinales.o Infecciones crónicas de la pulpa dental.o Otras.








